Lastimosamente hay muchas personas como el que la fábula nos refiere, su ambición exagerada no les permite ver más allá de su nariz, y hacen torpezas que después son imposibles de remediar, pues ya han matado a la gallina de los huevos de oro. Es importante tomar conciencia de que el desarrollo no se puede medir sólo en crecimiento monetario sino que tiene muchas implicaciones. No podemos ser egoístas y debemos detenernos a pensar en las futuras generaciones que serán nuestros hijos o los hijos de nuestros hijos, los que habitarán en éste planeta si es que queda algo de él, cuando ellos lleguen.
Debemos ser conscientes que no podemos seguir siendo manipulados por el consumismo, porque ya bastante daño le hemos hecho al planeta tierra, es el momento que los responsables de ésta tragedia empiecen a reparar el daño que han causado, aunque un poco tarde para que disminuya en algo la huella ecológica ocasionada.
Debemos ser conscientes que no podemos seguir siendo manipulados por el consumismo, porque ya bastante daño le hemos hecho al planeta tierra, es el momento que los responsables de ésta tragedia empiecen a reparar el daño que han causado, aunque un poco tarde para que disminuya en algo la huella ecológica ocasionada.
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